19.5.16

Era sábado, habíamos esperado tanto para ir a la weá que ya ni tantas ganas teníamos, yo ese día había peleado con él. Me sentía bajoneá, triste, pero con el pasar el rato pude distraerme un rato… Derrepente nos ubicamos en el lado izquierdo de la pista, se veía mejor y había sombrita, harto rato mirando grupos chilenos, bien raperos, bien tru. Derrepente un amochila me estorbó. Claro, tenía que ser ese diseño de mochila. A misma que le regalé para su inmundo cumpleaños, no e spor ser paranoica, no! Pero era una mochila que había vistop como 2 veces antes y me pasaba que cuando la veía me traía un dolor de guata. De la nada se me vino un pensamiento a la mente, era una voz de alerta interna que me decía “este weón está aquí” miré para todos lados como en las películas, pensé mil cosas en un segundo; Este weón estaba atrás mío y se paró porque estaba yo y me mira de otro lado, esta weá es una señal, puta que soy pava esta weá no significa nada, Este weón vendió la mochila y la persona que la usa ahora esta atrás mio. Miré varias veces como aweoná, miraba para la galería a ver si se veía algo, o entre medio de la gente en cancha, pero nada! Solo confirmo mi poca madurez que tengo con respecto a este tema aún. Seguimos bailando, disfrutando el espectáculo, de repente sonó “esa canción” típico que te la dedicaron, pero sabes que para el weón no vale nada, porque seguramente se la dedico a otras 6 weonas con las que había salido. Que iba a tener de especial? Ahhh pamplinas!!! Method man al fin pudo subirse entre la gente como había tratado hace unos años atrás, distinto escenario, distinta compañía, distinta yo. Seguíamos moviéndonos para ubicarnos mejor ya que se venía un show increíble de method man, ya había bajado el calor y faltaba unas chelitas pero bueno, nos conformamos con una sprite y un agua, mi amiga siempre cuidando la línea, a mí ya me importaba una raja a esa altura de la tarde-noche. Pasaron los días y yo hice lo que nunca debí hacer! Porque la que busca siempre va a encontrar. Y ahí vi…el idiota tenía dos entradas para ir. ¿Con quién habrá ido? Seguramente con la mina por la que me cambio y me cago! Pero dudo que supiera algo, porque no entendería un disco Tical aunque le pegara en la cara. Las señales, algo psicópatas pero todas ciertas, el imbécil estaba sentado al mismo lado que yo me ubique. Agradezco no haberlo visto. Era raro pensar que andaba por la florida, pero la peuca con la que anda es de puente, así que ahora debe jurarse un rapero de la florida, de esos que saben harto y son viejos y la mayoría escondidos entre un traje o emprendiendo en un grow shop. Sostengo que, si lo veo, le sacaré la chucha, o quizás llorare como una magdalena de la pena, por lo que me hizo sufrir…creo que quizás más de la segunda opción. Llorar por que te hirieron, no porque esa calaña de weón importe. Llorar por que entregaste mucho y recibiste nada, perdón, recibiste momentos amargos que duraron un montón. Lo bueno es que me dio la oportunidad de conocer a mi actual, que es genial, a pesar que ese día estábamos peleados, porque tiene un genio súper especial, pero eso se arregle, se conversa y no hay momentos amargos, al menos no iguales, nada que me pueda herir como esa vez. De a poco e olvidado y tratado de madurar, pero igual te quiero sacar la chucha.

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