Era sábado, habíamos esperado tanto para ir a la weá que ya ni tantas ganas teníamos, yo ese día había peleado con él. Me sentía bajoneá, triste, pero con el pasar el rato pude distraerme un rato…
Derrepente nos ubicamos en el lado izquierdo de la pista, se veía mejor y había sombrita, harto rato mirando grupos chilenos, bien raperos, bien tru.
Derrepente un amochila me estorbó. Claro, tenía que ser ese diseño de mochila. A misma que le regalé para su inmundo cumpleaños, no e spor ser paranoica, no! Pero era una mochila que había vistop como 2 veces antes y me pasaba que cuando la veía me traía un dolor de guata. De la nada se me vino un pensamiento a la mente, era una voz de alerta interna que me decía “este weón está aquí” miré para todos lados como en las películas, pensé mil cosas en un segundo; Este weón estaba atrás mío y se paró porque estaba yo y me mira de otro lado, esta weá es una señal, puta que soy pava esta weá no significa nada, Este weón vendió la mochila y la persona que la usa ahora esta atrás mio.
Miré varias veces como aweoná, miraba para la galería a ver si se veía algo, o entre medio de la gente en cancha, pero nada!
Solo confirmo mi poca madurez que tengo con respecto a este tema aún.
Seguimos bailando, disfrutando el espectáculo, de repente sonó “esa canción” típico que te la dedicaron, pero sabes que para el weón no vale nada, porque seguramente se la dedico a otras 6 weonas con las que había salido. Que iba a tener de especial? Ahhh pamplinas!!!
Method man al fin pudo subirse entre la gente como había tratado hace unos años atrás, distinto escenario, distinta compañía, distinta yo.
Seguíamos moviéndonos para ubicarnos mejor ya que se venía un show increíble de method man, ya había bajado el calor y faltaba unas chelitas pero bueno, nos conformamos con una sprite y un agua, mi amiga siempre cuidando la línea, a mí ya me importaba una raja a esa altura de la tarde-noche.
Pasaron los días y yo hice lo que nunca debí hacer! Porque la que busca siempre va a encontrar.
Y ahí vi…el idiota tenía dos entradas para ir. ¿Con quién habrá ido? Seguramente con la mina por la que me cambio y me cago! Pero dudo que supiera algo, porque no entendería un disco Tical aunque le pegara en la cara.
Las señales, algo psicópatas pero todas ciertas, el imbécil estaba sentado al mismo lado que yo me ubique. Agradezco no haberlo visto. Era raro pensar que andaba por la florida, pero la peuca con la que anda es de puente, así que ahora debe jurarse un rapero de la florida, de esos que saben harto y son viejos y la mayoría escondidos entre un traje o emprendiendo en un grow shop.
Sostengo que, si lo veo, le sacaré la chucha, o quizás llorare como una magdalena de la pena, por lo que me hizo sufrir…creo que quizás más de la segunda opción.
Llorar por que te hirieron, no porque esa calaña de weón importe. Llorar por que entregaste mucho y recibiste nada, perdón, recibiste momentos amargos que duraron un montón.
Lo bueno es que me dio la oportunidad de conocer a mi actual, que es genial, a pesar que ese día estábamos peleados, porque tiene un genio súper especial, pero eso se arregle, se conversa y no hay momentos amargos, al menos no iguales, nada que me pueda herir como esa vez.
De a poco e olvidado y tratado de madurar, pero igual te quiero sacar la chucha.
19.5.16
11.5.16
Yoga
Ayer volví a ir a yoga, hacía mucho rato que no iba, recuerdo que recurrí por primera vez buscando algún tipo de ayuda espiritual/Cósmica en mi interior. La verdad si me ayudo, ya que estaba pa’ la cagá., todo por culpa de un mal nacido que no vamos a mencionar.
Algo raro paso ayer mientras esta en la última fase de los ejercicios llamado “savasana” que es simplemente estar extendido boca arriba, luego de algún rato pensando en el trabajo y el déspota de mi jefe. Bueno, luego de poder concentrarme en la respiración, y ser consciente de mi cuerpo, paso algo realmente lindo, me trasporte a un lugar al que ya había estado y se me había olvidado, era una de las calles de Roatan, Honduras, camino a la playa. Muchos árboles bien verdes, palmeras, casas que se mimetizaban con las ramas de los árboles, otras muchas casas sin terminar.
Y abrí los ojos y cayeron dos lagrimitas de mis ojos, no pude evitar pensar algo que sucede muy seguido en mi cabeza, que es el saber donde estoy y donde estuve, las aventuras que a veces veo lejanas que vuelvan a pasar, pareciera que llegue al tope de aventuras y me voy a quedar entre estas cuatro paredes, en esta oficina.
Descubrí porque me gusta tanto viajar, es el hecho de poder llevar esos recuerdos a cualquier parte, comencé a pensar qué sentido tiene la vida, ahora que me encuentro trabajando en un lu8agr tan exigente, que ha demandado que me levante a las 6 de la mañana para hacer un viaje de casi dos horas, y obviamente otras dos horas de vuelta. ¿Qué es lo que trato de conseguir con esto?
Creo que siempre vi mi vida de manera más automática, disfrutar más, sufrir menos, y ahora, me he visto en la necesidad de ahorrar todo mi dinero para poder tener una casa, un auto, y luego me pregunto ¿para qué yo quiero esas cosas
Si ni siquiera tengo pensado quedarme en una casa, ni siquiera la disfrutaría ya que paso toda mi vida trabajando, frente a un computador, no me mal interpreten, estoy agradecida de tener trabajo y además esto si tiene partes entretenidas.
No sé qué parte de mi abrió el yoga y ahora solo siento que mi vida terrenal es aburrida, rutinaria, todos los días son iguales, quiero viajar, conocer otros lugares, no preocuparme tanto por el levantarme temprano, disfrutar a mis amigos, emborracharme, nadar.
Creo que es un poco extraño, tratar de tener un tipo de cosmovisión, o conexión entre alma y cuerpo si luego de esa hora debo volver a otro entorno, lleno de ruido, tacos, gente triste, pobre, desconforme. Esta weá se pega…
No quiero sentir más esta melancolía de siempre querer estar en otro lugar. Quiero aceptarme y tratar de nadar con los peces, pero al mismo tiempo a veces me aburro de la burbuja en la cual me he insertado.
El día está nublado, quizás es por eso que me dio por escribir esto.
Lindo Roatan, linda la última vez que estuve ahí, sin saber que fue mi último puerto antes de volver a ser una persona de tierra.

